Prometía incertidumbre y sorpresas este GP y las tuvo desde el principio. Antes de ponerse el semáforo en verde, en la vuelta de calentamiento, a Heikki Kovalainen se le quedó el coche parado en su posición de salida, viéndose obligado a salir desde el pit. Una vez con el semáforo en verde, Hamilton se comió con patatas a un timorato Raikkonen y, a su vez, Fernando Alonso aprovechó el vacío dejado por Heikki para pasar por delante de Rosberg.
Fernando queda detrás de Kubica, y durante unas vueltas parece que su ritmo es mayor, pero pasado un rato empieza a perder comba y distanciarse. Mientras tanto, la lluvia cae con más fuerza, provocando accidentes por aquaplanning de Hamilton primero y el propio Fernando después. Este accidente fue decisivo para Fernando porque, tras él, lo calzaron con neumáticos de lluvia intensa confiando en una errónea predicción meteorológica que apuntaba a un empeoramiento de las condiciones. Los accidentes no tuvieron mucha repercusión en las posiciones dado que un doble accidente en el mismo lugar de Coulthard y Bourdais hizo entrar en escena al Safety Car.
Tras el Safety Fernando se vió con opciones de victoria, pero antes tenía que superar a Webber y Heidfeld que se interponían en su camino. Al primero se lo quitó de en medio en una maniobra brillante, pero el segundo se lo puso más difícil y trató de adelantarlo donde no se podía, impactando con el BMW y perdiendo todas sus opciones. La elección de neumáticos ya le había quitado toda posibilidad de victoria y, probablemente, de podio, pero en ese instante él no lo sabía.
Tras esto, la carrera se decidió en la penúltima parada de Felipe Massa, que tras salir del cambio de neumáticos tuvo un gran bajjón de rendimiento propiciado por calzar unos intermedios nuevos en una pista que se iba secando. Hamilton también tenía intermedios, pero al estar más usados que los del brasileño se adherían mejor y le permitía ganar casi 2 segundos por vuelta al piloto de Ferrari. Felipe, ademaś, cometería un error en Santa Devota que le hizo perder también la segunda posición frente a Kubica.
Por detras, un errático Kimi Raikkonen se quedó sin puntos tras un error de pilotaje que le llevó a impactar con Adrian Sutil, que estaba 4º con un Force India, casi nada, y que vio arruinadas sus opciones tras esto.
En resumen, un GP decidido por la suerte más que otra cosa en la mayoría de los casos. Perder la llanta en un impacto contra las vallas fue decisivo para que Hamilton tuviera el neumático óptimo en el momento oportuno. También emocionante porque casi hasta el final nada hubo decidido, y las condiciones meteorológicas y la falta de control de tracción puso las cosas difíciles a los pilotos. Casi todos cometieron errores de conducción, y otros de cálculo, como Fernando. Como siempre, la lluvia nos trajo un buen espectáculo.