Decíamos ayer
Anda, si yo tenía un blog de F1. El poco tiempo…, se rompió el blog…, perdí la contraseña… podría dar muchas excusas para justificar el mucho tiempo sin actualizar, pero ninguna cierta. La verdad es que ha sido más bien la desidia lo que me ha mantenido alejado del blog de mi competición favorita. Así que hago propósito de enmienda y vuelvo con un post de situación.
Y la situación es que estamos teniendo un mundial movido, con 5 escuderías aupándose a lo más alto, Ferrari, McLaren, Renault, BMW y Toro Rosso. Tanto es así que tal y como están las cosas no sería de extrañar que el campeón del mundo de este año no llegue ni a los 100 puntos. De momento la competición por el campeonato de pilotos ha quedado reducida a tres contendientes, Hamilton, Massa y Robert Kubica, y supongo que no le sorprenderá a nadie si digo que de los tres, me gustaría que fuera el polaco el que se llevara el gato al agua. Es el único que, en mi opinión, está ahí por meritos propios y regularidad, y pese a que BMW le ha privado de una lucha más justa no evolucionando su coche pese a tener opciones de título. Massa por su parte es la imagen de la irregularidad, aunque hay que reconocerle al chico que es aplicado y que ha mejorado mucho. Para terminar con el triunvirato, a Hamilton se le sigue atragantando su enorme ego, las ansias por adelantar e Fernando el pasado fin de semana en la curva 2 lo mandaron fuera de pista, hecho que después terminó con el toque con Massa.
No estaría mal que el mundial terminara con un Fernando haciendo de árbitro, un árbitro que, por supuesto, le sacara la tarjeta roja a Hamilton.










