Max se libra
Hoy en la sede de la FIA se decidía, mediante votación secreta, si se seguía apoyando a Max Mosley como presidente de la organización. Esta votación se ha celebrado a raíz del vídeo en que Mosley aparecía en compañía de un grupo de prostitutas realizando prácticas sadomasoquistas con tintes nazis. Vamos, lo que en mi pueblo suelen llamar en mala postura. Mosley ha salido reforzado de la misma tras obtener 106 votos a favor y 55 en contra.
Esta es una situación polémica, en la que normalmente hay dos posturas muy enfrentadas entre sí y difícilmente conciliables. Por un lado, están los que piensan que esto es algo que concierne a la vida privada de Mosely y que, por tanto, no debiera tener repercusión en el resto de sus roles. Por otro, están los que ven en esto una conducta depravada e intolerable, y piensan que una persona que se comporta así no tiene la entidad moral exigible y no es confiable.
Yo me encuentro entre los primeros, porque el segundo argumento me parece bastante falaz. Para mí, lo malo de contratar prostitutas no es que sea una práctica más o menos moral, sino que es un mundo en el que se explota muchísimo a la mujer. Además, se está haciendo demasiado hincapié en los tintes nazis de la orgía, esto me parece bastante absurdo, es como si me tacharan de nazi a mí por haber jugado a La Fuga de Colditz o al Wolfenstein. Creo que es un hecho que el nazismo forma parte ya de nuestra historia, y que su iconografía se ha usado muchas veces y se sigue usando, la mayoría de las veces para representar a los malos, como en Star Wars.



